Es cierto que se exigen algunas características
básicas convenidas (casi tácitas) internacionalmente para que el hotel ostente
un número específico de estrellas, sin embargo la categorización de los hoteles
aún, en nuestros tiempos, no se rige por una escala universal. Es por ello que
las estrellas hoteleras no brillan igual en todo el mundo, y hasta se puede
observar que dentro de un mismo país, un hotel 3 estrellas no es igual al 3
estrellas de otro estado o provincia.
Otra variante en cada territorio, es el
órgano encargado de avalar el “nivel” de los hoteles, pues mientras en algunos
resulta ser el Estado, en otros podría ser una organización nacional privada
que represente a todas las empresas que ofrecen servicios de hospitalidad, el
colegio al cual están adscritos, el patronato, o algún órgano público
relacionado al turismo.
Por otro lado, vale decir que además de las
estrellas (del 1 al 5, o del 1 al 7 según la región) también hay otras formas
de evaluación, tales como letras (de E a A), de clases (de 4ta a 1era) y de
diamantes (de 1 al 5).
La necesidad de homologación de los criterios
se ha hecho presente en los últimos años, tanto que para el 2004 varios países europeos
acordaron 15 principios básicos, armonizados
con aspectos y procedimientos comunes en los países participantes, para la
categorización de hoteles por estrellas (con un máximo de 5). A saber, los
países cuyas asociaciones hoteleras se manejan por este convenio son 15:
Alemania, Austria, Hungría, Países bajos, República Checa, Suiza, Suecia, Letonia,
Estonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Bélgica, Dinamarca y Grecia.
No obstante, el deseo de la estandarización
de las categorías sigue siendo mundial. La propuesta va encaminada entonces al
hecho de que los países acepten, acaten y apliquen la norma pactada así como
sus posibles modificaciones en el futuro, de modo que suponga una holgura en el
trabajo del órgano competente de cada nación, pues se verá garantizado que la
categorización estará siempre actualizada, por lo que hechos como los de “un
hotel 5 estrellas sin servicio de internet inalámbrico para los huéspedes” no ocurrirán
más.
No será trabajo fácil, pues habrá que
considerar y valorar factores que se escapan de las manos de la industria
hotelera por estar presente en cierto país con especiales condiciones, así como
procurar flexibilidad en casos como, por ejemplo el de “hoteles boutique de
excelente servicio, que por no cumplir con un mínimo de habitaciones no
clasifican en el escalón que cualquier otro hotel grande de su mismo nivel”.
En mi opinión, abogo porque esta tarea sea
asumida por la Organización Mundial del Turismo, quien fije sus esfuerzos por
unificar e idear la metodología e instrumentos para la sistematización de la
categorización, cuyo objetivo final será el de que al leer la placa del hotel,
el cliente sienta protegido sus derechos legítimos de una información veraz,
transparente y universal. Y con ello, indudablemente se verán beneficiados
quienes hacen vida en esta área, pues su reputación, credibilidad y compromiso
para con los usuarios se elevará y al mismo tiempo se facilitarán las
negociaciones comerciales multilaterales.
Referencias:
http://www.arqhys.com/contenidos/hoteles-tipos.html

Comentario # 2
ResponderEliminarMuy particular tu intervención amiga Ariadna. Ciertamente la cantidad de estrellas que les son conferidas a un determinado establecimiento hotelero varían según el stock de evaluación de cada país, y como tú lo has comentado, a nivel mundial ya no sólo se trabaja con la clasificación o número de estrellas que tenga un hotel, pues bien ahora tenemos diamantes, letras y clases.
Todo ésto a la larga nos permite ver la diversidad de posibilidades que tenemos para conocer en el ámbito hotelero, y además nos permite no enfrascarnos en un sólo modelo rígido de reglas. A mi particularmente me gustaría agregarle a tu publicación mi punto de vista, que quizás difiera un poco con tu perspectiva adorada amiga, ya que pienso que en un primer plano ésto le da un toque de personalidad a cada región, es decir, su mecanismo de evaluación e identificación de calidad de servicios es único, no lo tienen todos los países; lo que en otro plano llevará a los huéspedes a elegir a aquel hotel que tiene una particularidad que otros no poseen. Por ejemplo si a mí me preguntan, ¿Dónde te gustaría alojarte, en el Hotel "..." que es 5 estrellas ó en el Hotel "..." que es un 5 diamantes?, sin duda alguna la curiosidad e intriga del nombre me llevará a escoger el 5 diamantes. Claro ésta, todo dependerá de los gustos y preferencias para tomar la decisión final. Todo esto desde mi perspectiva, aún así me parece excelente tu intervención, ya que los argumentos empleados son excelentes y con muy buena base.
CARLOS J. CASTRO S.
Comentario #3
ResponderEliminarConsidero esta opinión valida y necesaria de tomar en cuenta. luego de haber investigado sobre tantos hoteles maravillosos para presentar las exposiciones en la materia, noto como hoteles muy lujosos y de mayor servicios de los que se pueden ofrecer en un hotel nacional, no serían considerados por la ley venezolana como hoteles cinco estrellas.
A pesar de ser de distintas regiones mundiales, los sectores turísticos y hoteleros de cada nación deben unir ideales, para dar homogeneidad al área en cuestión. El campo de la hotelería es amplio, debido a las nuevas ideas que siempre surgen y las distintas formas de pensar de cada empresa pero no por ello debe haber discordancia en la manera de evaluar el recinto.
Una idea podría ser que cada nación tuviese su propia categorización para recintos hoteleros o turísticos y la par se considerara una línea internacional de evaluación, de manera que no difieran abismalmente de nación en nación.
Comentario #3
ResponderEliminarCreo que este tema a causado polémica, y como no hacerlo. Cada quien tiene su punto de vista, y como en clases, solemos tenerlo parados desde la acera del empresario hotelero. Pero ¿Qué pasa si nos cambiamos al lado del turista?
Primeramente admitamos que si bien hay una ley que regula y fija el número de estrellas que posee un hotel en Venezuela, esta no se cumple. Cualquiera pudiese notar las irregularidades en la ponderación de los hoteles.
Lo que quiero decir es que empecemos por la casa, en Venezuela si el Ministerio de Turismo considera que esta actualizado el sistema de ponderación y evaluación de los hoteles, pues el siguiente paso es hacer que se cumpla a cabalidad dicho reglamento.
Luego de habernos organizado como país considero que, como dice mi amiga Ariadna se deben de tomar normativas y estándares internacionales, con miras de que el turismo sea cada vez más internacional. Esto le dará la confianza a los turistas europeos de poder alojarse en los distintos hoteles con la gama de estrellas que prefieran, y saber (antes de llegar) que el hotel cumple con las características mínimas de dicha ponderación