2. Intervención.
“Un no turista/ no viajero en tránsito/ no asilado/ no residente viviendo en un
no-lugar”.
La película estadounidense “The Terminal”
estrenada en el año 2004 y dirigida por Steven Spielberg es un drama romántico
con toques de comedia que describe la historia de un ciudadano de un país
europeo que al arribar al aeropuerto J.F Kennedy de Nueva York le informan que
Estados Unidos no reconoce al nuevo gobierno instaurado, a través de un golpe
de estado, en su país, por lo que sus papeles no cuentan con la legitimidad correspondiente,
por lo cual al protagonista le es negado volver a su país y mucho menos pisar
tierra estadounidense.
Así pues, Viktor Navorski (representado por el actor Tom
Hanks) hace vida en la terminal aérea por meses, cubriendo sus necesidades
básicas de una forma bastante rudimentaria y consiguiendo dinero ayudando a los
trabajadores de las tiendas del terminal. Finalmente, la guerra civil de su nación
termina y su pasaporte y demás documentos son validados. Entra a suelo estadounidense a cumplir un deseo de su padre y vuelve a su país de origen.
Dicha historia esta inspirada en la vida de Mehran Karimi Nasseri, nacido en Irán y
desterrado de su país en 1988 tras participar en manifestaciones de protesta en
contra del régimen que gobernaba en aquel entonces. Las autoridades lo subieron
a un avión sin documentos, y al llegar al aeropuerto de Londres se le fue
negado el derecho de asilo, por lo que durante 4 años viajo en vuelos europeos
hasta asentarse en el aeropuerto Charles de Gaulle de París, en donde literalmente
vivió hasta el año 2006.
En el aeropuerto parisino, el lugar al que acudía para
descansar estaba en el subsuelo, entre cajas, maletas y libros. Empleados y
viajeros solían procurarle alimento, ropa y la prensa del día (lectura que
nunca se saltaba). De hecho, recibió 300.000 dólares por parte de Spielberg por
la compra de su historia. Quienes lo
conocieron aseguran que era un buen hombre, amable y muy aseado, y que cuando le
pedían una foto, de forma muy simpática sacaba un espejito y un peine blanco.
Se ha de comentar que en 1991 las autoridades francesas
le otorgaron un permiso de residencia, el cual rechazó. Ya no se sentía
ciudadano de ninguna parte, la terminal era su hogar. En 2006 fue trasladado a un hospital para
luego ser acomodado en un hotel cercano. El 6 de marzo de
2007 fue transferido al centro de recepciones Emmaus en el distrito 20 de
Paris, y desde ese momento no se ha vuelto a saber de el.
¿Qué era Mehran Karimi Nasseri? Con propiedad
podemos decir que no era un turista porque las razones por las que se
encontraba allí no eran por ocio, además que su estancia no fue de 2 o 6 meses,
fue de años. Tampoco era un viajero en tránsito, porque pernoctaba en el
lugar, tampoco era asilado porque el asilo que recibió lo denegó, y
definitivamente no era residente porque no vivía en Francia, vivía en un
Aeropuerto, que a saber y según el antropólogo Marc Augé, este sitio clasifica
dentro de los no lugares; espacios marcados por su anonimato donde el tránsito
es el componente esencial, lugares de la despersonalización de la alta
modernidad, donde el individuo se pierde en los trámites exigidos y en las
actividades permitidas.
Como nota curiosa
podemos añadir que para Augé entre los “no lugares se incluyen “las
autopistas y los habitáculos móviles llamados «medios de transporte» (aviones,
trenes, automóviles), los aeropuertos y las estaciones ferroviarias, las
estaciones aeroespaciales, las grandes cadenas hoteleras, los parques de
recreo, los supermercados, la madeja compleja, en fin, de las redes de cables o
sin hilos que movilizan el espacio extraterrestre a los fines de una
comunicación tan extraña que a menudo no pone en contacto al individuo más que
con otra imagen de sí mismo”.
Ariadna A. Mejías Suárez.
Referencias:

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